La importancia de la vacuna contra la ‘leptospirosis’ en perros

Fernanda Gallastegui Ante.  Col. B3643. FERVET. CONSULTA VETERINARIA
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La leptospirosis es una enfermedad infecciosa causada por bacterias del género Leptospira, presentes en el ambiente húmedo, charcos, suelos contaminados y en la orina de animales infectados. Se trata de una zoonosis, es decir, una enfermedad que puede transmitirse de los animales a las personas. Por ello, la prevención en los perros, que suelen estar en contacto estrecho con los humanos, es fundamental tanto para su bienestar como para la salud pública.

En los perros, la leptospirosis puede provocar fiebre, vómitos, ictericia, insuficiencia renal y hepática, e incluso la muerte si no se trata a tiempo. Muchos animales infectados, sin embargo, pueden no presentar síntomas evidentes, convirtiéndose en portadores silenciosos que eliminan la bacteria por la orina y contaminan el entorno. Este hecho aumenta el riesgo de contagio para otros animales y para las personas, especialmente en zonas rurales o en ambientes con alta humedad.

La vacunación anual es la herramienta más eficaz para prevenir la leptospirosis en los perros. Las vacunas actuales protegen contra las principales cepas de Leptospira presentes en cada región, reduciendo significativamente el riesgo de infección y, por ende, la propagación de la enfermedad. Además, la inmunización disminuye la posibilidad de que los perros se conviertan en portadores crónicos, contribuyendo a un entorno más seguro para todos.

En el ser humano, la leptospirosis puede causar síntomas similares a los de la gripe, aunque en casos graves puede derivar en daño hepático, renal o meningitis. El contagio ocurre principalmente por contacto directo con la orina de animales infectados o con agua y suelos contaminados.

Por todo ello, vacunar a los perros contra la leptospirosis no es solo una medida de cuidado individual, sino también una acción de responsabilidad colectiva. Mantener al día el calendario de vacunación, evitar que los perros beban agua estancada y realizar controles veterinarios periódicos son pasos esenciales para proteger su salud y la de las personas que los rodean.

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